viernes, 26 de agosto de 2011

Nocturno

I

Es tarde
Pero no sólo en la ciudad
Es
      tarde

Resulta tarde también
Para pedir perdón
Para resarcir el daño
Para explicar

Lo mejor será
Volver a empezar
Lejos de nosotros
Lejos de ti
De
     mi
         de
             ustedes

O mejor: no empezar nunca más
Y jugar al muerto
Tranquilo, solemne, eterno.

Por lo menos el muerto
Podrido, fétido, enterrado
Tiene la dignidad
Que me hace falta hoy
II

Qué suerte que a pesar
De mi tristeza existan:
Los poemas de Neruda
Tu sonrisa, la música y los trenes
Fugaces, ingenuos destellos
De la alegría que no tengo

Qué suerte que tú
y el chofer de autobús
La cajera, el barrendero
el Poeta y el pintor
Existan a pesar de mí.

De alguna manera el mundo
Se complementa cuando veo
Los parques, las parejas, las ardillas

Y puedo pensar
Que después de todo
No soy un lío tan grande

Grande el hambre, las guerras.
Yo soy sólo un minúsculo
meta-problema.

Que puedo resolver yo mismo
Y que termina en mí