Con un agradecimiento especial al poeta Michell Ceron.
Rodéame, Mujer, con tu espuma.
Todo yo estoy impregnado de tu oleaje.
Todo está ya tocado por tus aguas
Todo vive húmedo de tu lengua
dentro de mí
Cuando noche, eres la flama,
cuando causa, eres estandarte
cuando hambre, piedra de tu sangre
sacrificio de tu carne en llamas.
Superficie, máscara es tu rostro:
Yo me cobijo en tu luz, es naranja:
oquedad misteriosa de tu cuerpo,
umbral de tu altar de flores de agua,
rosa herida que mana divinidad.
Forjados nuestros cuerpos con la cera
ardiente del rumor del infinito:
caricias que nuestras manos no olvidan
encuentros que marcan a nuestros labios
/ruidoblancoquenoscortaleaire.
Sólo somos espíritus de agua:
unión de nuestros núcleos de obsidiana-
reunión de nuestros centros que son noche.
frente de batalla de nuestras muertes,
arbol de luz verde de tu lenguaje
costa de agua pura de tus mares
energía de comunión de aire.
Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas.