viernes, 21 de diciembre de 2012

Debate

No queda más,
más que caminar la milpa seca,
la calle vacía, la nopalera,
subir y bajar los cerros.
                                      La visión exorbitante
                                      de hectáreas de tierra yerma
que amanecen bajo el fuego
                                       y tiemblan
con el estruendo del sol
quebrando la niebla.
Proyección a la nada, espejo sin fondo,
este paisaje = mis palabras

No queda más

que las manos que sangran
en la noche gélida.
No más que el empedrado,
no más que los fantasmas
al salir de la casa;
la calle desierta,
el silencio inaudito
de las tres de la mañana.
                                      (No hay luz que alumbre mis pasos).
Arrastro
Los pasos y las palabras
se deslizan a este instante abierto;
cáliz donde rompen las olas
inmateriales de lo que siento.

No queda más

que esta sangre estéril en mis venas.
No hay más que las sílabas rotas;
ecos de aquellas palabras
perfectas, completas, reales,
que dije en alguna otra vida
y que extraño desde que nací.
No he sabido de ellas
no las he hallado nunca.
Sólo he encontrado estas ruinas
estas voces rotas
este lenguaje hecho de sombras. 
                              Sólo quedan estos vestigios
                              este espejo roto, este cisne muerto
                              este morir que es estar vivo.


La verdad se me escabulle, flota
incorpórea en un aire imposible.
No la asiré nunca, las palabras
jamás la han expresado, los conceptos
nunca han podido nombrarla:
He abatido letras, he fatigado diccionarios                                                    
he dominado lenguajes y alfabetos. Nada .




Este mundo que yo habito
no puedo mostrarlo:
naufrago en un mar de palabras
sin significado.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Palabra en Llamas


El poema se sufre,
 sangra del cuerpo abierto,
Queda en la hoja:
testigo de un crimen,
acta del exorcismo.
La poesía
es una herida que arde.
Decirla
quema la lengua.
Duele.
Yo escribo
por supervivencia.
Por acto ritual.
Por sacarme las sanguijuelas.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Bitácora del Insomnio


Escribir es un conjuro nocturno
la poesía se escribe a la mitad de la noche
ebrio de alcohol de locura de suciedad de amor.
Escribir mientras otros duermen
es jugar a ser oscuro, felino, silencioso:
¡Qué amable silencio el de las cinco
de la mañana. Qué calma se percibe!
(Qué ilusión pensar que las cosas
pueden ser borradas por el tiempo.
Los recuerdos viven con nosotros,
y junto a nosotros es que duermen.
Un día devienen esculturas
y podemos verlos y acercarnos
sin que nos extraigan las entrañas
y nos saquen los ojos
a dentelladas)

Yo no le temo a la noche:
las fieras viven en los pulmones
los fantasmas en las memorias.
Inventamos farolas, antorchas, bulbos
pero la noche no es menos inmensa.
No hemos borrado lo oscuro de la noche:
eso que vive dentro del hombre
eso que no tiene nombre
y que tantos destierros encierra.

Lo grave de la noche es estar dormido,
encontrarme en sueños contigo
encerrados en el mismo laberinto
pisando las mismas baldosas
luchando con el mismo encierro.
Volver a bendecir  tu sexo
olvidarme de que existes fuera del sueño.
Ojalá te encontrara algún día
para dejar de rezarle a tu nombre.
Arrancarme tus besos a pedazos.
Ojalá pudiera volver a tocarte
para convencerme de que tu carne
es tan humana como la mía.
(Ya te he olvidado
pero en mis dedos quedó la nostalgia
de tu piel ardiendo por las noches).

Reverberas en instantes brumosos.
Con tu lengua azul me lames los huesos.
¿Es tu sonrisa o su fantasma
eso que me encuentro por las calles?
En esquinas trenes autobuses
me observas con los ojos muertos
y la muerte te cierra la boca.
Calles plazuelas cafés librerías
ciudad nocturna, rumores de pasos
murmullos que doblan la esquina.
En las calles de la colonia Roma
el eco de mi risa no ha dejado
de resonar en los parques.
(Acaso yo mismo, mi esencia
no los ha abandonado).

Un atardecer que se incendia
una historia que danza sobre sí misma,
Una nube que se mueve apenas
por un viento que débil se insinúa.
(Banca de parque:
                              estrado del juicio final
silla eléctrica de la condena a muerte.)
En medio de la tarde más bella
nuestros cuerpos se enredaron sin amor
hijos de la necedad, del hambre, del tiempo.
Sin ver la tarde ni la noche posterior.

¿Qué nos queda?
Las palabras, la falsa indiferencia
las palomas mensajeras.
¿Qué somos?
tiempo gastado,  agua estancada
Incendios repentinos y aislados
¿Valió la pena?
Guardamos la lengua
y nada decimos. Y nada somos.
Y nada fuimos
(Palabras putas,
bola de traicioneras).

Afuera huele a humo
y el cielo está tan limpio
tan clara su falda de estrellas.
Amanece, huele a carbón,
se oyen los gallos
(apenas parpadeo
                         yo recuerdo sus piernas)
La luz vieja de una estrella
se resiste y tiembla.
Yo vuelvo a pensar en su nombre:
                                                            ella.
Mas no vale la pena. La muerte existe
sin tener que enterrarse en la tierra.

viernes, 9 de noviembre de 2012

"Siete Poemas" de Mark Strand

I

A la orilla
nocturna de tu cuerpo
nacen diez lunas.

II

La cicatriz te recuerda a la herida
que a la vez te recuerda tu dolor.
De nuevo estás llorando.

III

Caminamos bajo el sol
y nuestras sombras navegan en silencio.

IV

Mi cuerpo está tendido
(escucho mi propia voz
tendida conmigo).

V

Contiene placer la roca
y se abre.
En ella entramos
como entramos en nosotros
todas las noches.

VI

Al hablarle a mi ventana
le cuento que el todo
encierra al todo.

VII

Ya tengo la llave
así que destrabo la puerta
y entro.
Aunque está oscuro, entro.
(Porque está más oscuro, entro).



Poema original en este enlace.

miércoles, 31 de octubre de 2012

"Poema" de Malcolm Lowry

Poem

Wet streets in Liverpool,
wet streets in Hatherpool
and frightful viaducts at night
whence are seen strange pillars of light
weep for me.

Poema

Calles mojadas de Liverpool,
calles húmedas de Hartlepool.
Y viaductos espantosos, por la noche
se ven extraños pilares de luz.
Llorad por mí.




Tragedia Por Omisión*


(Este poema forma parte de la instalación artística "Omisión", que se presenta en la Universidad La Salle del 29 de octubre al primero de Noviembre)

Mujer, sal de tu sueño.
Despierta, que va amaneciendo el mundo
(Mi mano en su costado)
Señor de los cerros, otórgame luz
Para iluminar este mundo nuevo

Todo aquí es inmenso:
El sol, los dioses, su carne, la sombras
En esta terra nova.
Todo desnudo en el nuevo terreno,
Todo con su piel mágica y primera.
Ha caído la noche:
Somos tan débiles en este mundo.
Estamos tan huérfanos.
Miro las estrellas; no las comprendo
No entiendo su luz ni alcanzo su incendio.

En esta noche ajena
Deambulamos Dioses humanos perros
Devenimos fantasmas.
 Sin un nombre hemos de ser olvidados
Hemos de disolvernos en tinieblas

No sé cómo he de nombrar
A las cosas que habitan este mundo
¿Qué soy sin las palabras?
Balbuceos sin concierto ni respuesta
Mutismo entre los hombres. Ausencia.

Hemos llegado al Aztlán
Viviremos sobre el lago y la piedra:
Ciudad pétrea y líquida.

Te miro: en tus ojos veo amanecer.
Se eclipsa la noche cuando sonríes.


Ahora es medio día:
Clareó ya el cielo y su falda de estrellas
Se refugia en tu seno.

Recordemos este tiempo, hermanos
En que nació la grandeza de un pueblo.

II
Fulgor de Tenochtitlan:
Fragor de los pasos en Tlatelolco,
La voz del Rey poeta.

Dioses y humanos mamamos la sangre
De la piedra de los sacrificios.

Tan bien abastecida
De los frutos paridos por la tierra,
Esta ciudad tan grande.

Hemos logrado inventar el futuro
Al conocer la trama de los astros.

El dios de la Mazorca:   
Centéotl llena todas las bocas
Y todo lo resiste.
De los dioses es el más primitivo:
Tan viejo como nuestra historia misma.

Un ritmar de guerrero.
Danza trágica y bella de la muerte:
Piel de venado ardiendo.
Desde la guerra entre dos de los Dioses
Hemos levantado un nuevo imperio.

De la infancia a la guerra:
La mayor gloria es morir por los Dioses
Comido por los vivos.
Sanamos las heridas diarias del Sol
Cuando pierde la afrenta con la Noche.

Sin embargo anochece
Aparecen augurios tenebrosos
¿Qué es lo que esperamos?
De la espiga de fuego a los incendios
Se anunciaba la llegada del blanco.

Y qué dolor nos trajo.
El llanto más triste que se ha escuchado:
El llanto de los Dioses.
Ha caído para siempre la noche
Han muerto Dioses y humanos e imperios.

III
Vivimos en la sierra.
Somos los apestados de México.
Somos los que no existen

Hemos sido expulsados de nuestro Edén
Por los que han nacido bajo el pecado.

Vulgar artesanía:
Curiosidades historiográficas
Casi algo de museo.
Somos los desheredados, los perros.
Somos  el pasado vivo y mágico.

Materia de exposición
De fotografías pinturas poemas
En la escuela privada.
En una galería que expía las culpas
Caminan esos que se van y olvidan.

Objeto de atención
De mediocres políticas públicas
Somos tan dispensables.

Y cada sexenio nos desentierran
Los súcubos de ignorancia y miseria
Sólo ha quedado el maíz
Sus áridos granos y la sequía
Sólo queda la lucha.
Hasta los rituales contaminados.
Hasta la fe misma puesta en duda.

El mestizo nos niega
O nos toma por bandera y excusa
De su propia ceguera.

Somos los condenados al olvido.
Al lento asesinato del mutismo.

De la nada al olvido:
Triste epopeya de final suicida.
Cierra los ojos, Mujer

Que ya está implosionando nuestro mundo.
(Fundidos en un abrazo, temblamos)

viernes, 12 de octubre de 2012

Parsimonia

Elle a la forme de mes mains
elle a la couleur de mes yeux
Paul  Éluard

Cómo quisiera, mujer, que me enseñaras
no a poseerte: a abrazarte
               a ser uno contigo.
El amor no es una suma de individuos:
es su fusión, su conjunción
en un mismo fuego.
                  Los enamorados
se calcinan en el fuego sagrado
en el que todo es cuerpo, todo
es respiración cálida. La unión primera.
Devuélveme al hombre que fui
                            y del que tengo melancolía.

Tú y yo
bailamos un vals de sombras
de pasos apresurados y cortísimos.
                       Paso a paso
Nos perseguimos el uno al otro.
Algo me escondes, algo me niegas
Algún secreto dibujas sin saberlo.
Tus pasos
trazan en el aire el futuro de los míos.
Tus sombras
retozan con el aire futuro de mis dedos;
                      tardes
                             de máscaras.

Tu voz se repite en ecos que reverberan
que caen como gotas de agua
y tiemblan un instante
y se estrellan, se abren en flor
contra un espejo de agua
que sólo el cielo enseña.

Como el mar vas,
como la ola vienes:
            vas y vienes
entre nubes de humo púrpura.
                    Amarnos
como en una coraza contra el mundo
Amarte
porque vales más que todo el mundo.

Tus piernas son del color de la tierra
y de la tierra tienen la fuerza:
entre ellas naufrago, alcanzo
el infinito centro:
Rosa trémula de pétalos abiertos,
luz en la sombra de mi cuerpo lento,
altar de la consagración y del bautismo.

Tus ojos cerrados, tu aliento
-la noche rodeando a la ciudad-
como en un sueño atravesamos
las callejuelas oscuras.
En un camión destartalado avanzamos
por una ciudad de espejismos,
                         ciudad de apariciones,
ciudad de instantáneas indelebles.
ciudad de fantasías que danzan un instante
                           y se desvanecen.

¿Dónde estás mejor que en mis brazos, amor mío?




sábado, 22 de septiembre de 2012

lunes, 17 de septiembre de 2012

¿132?



El movimiento Yo Soy 132 y su actual y progresiva decadencia son elementos fundamentales para comprender el panorama político del México actual; a través de sus demandas y acciones se amplificaron las voces del sector más inquieto, el más convulsivo de nuestro país: la juventud.  Intentaré entonces desentrañar mis impresiones sobre el tema, sin obedecer ideologías pero con pasión, porque ante la injusticia, la frialdad es complicidad.

Desde su génesis misma, el movimiento mantiene una postura abiertamente antipriísta y de izquierda. Esto, a pesar de lo que opinen muchas otras personas, no me parece una limitante importante; las ideas del conservadurismo y de la nostalgia por el presidencialismo estaban bien representadas. El 132 agrupó lo que la izquierda institucional no logró congregar: voces jóvenes que demandan medidas que abran la puerta de la democratización. Ante esa última palabra quiero detenerme y reflexionar: las acciones que ha tomado el movimiento (no todas. La mejor de ellas: el tercer debate presidencial) se acercan a una democracia más plural y participativa. Menos rígida y, definitivamente, más moderna.

Sin embargo, me topo con un primer problema al intentar comprender sus posturas: ¿A quién escuchar? La cantidad de voces que se escuchan en su brumosa organización es apabullante y contradictoria. Se hablará de infiltración y desprestigio por parte del "PRIAN". Lo cierto es que lo que comenzó con la pluralidad como bandera ha degenerado en un monstruo con demasiados rostros, algunos ni siquiera representados por estudiantes sino por lo que denominara Edmundo Flores "infrarrojos": individuos que han aceptado —con poco análisis y menos reflexión— las tesis de la más radical e insalubre izquierda
.
Al leer el manifiesto del movimiento me encuentro, además, con frases que se evaporan por fáciles y doctrinarias. Desde el primer discurso, el 132 ha incurrido en un maniqueísmo sofocante. A través de fórmulas huecas emborronan en poco tiempo sus perspectivas. Se declaran descendientes de todo: del movimiento estudiantil de 1968, del magonismo, del vasconcelismo, del zapatismo, de las huelgas de médicos y ferrocarrileros de mediados del pasado siglo...en fin. Minimizan así la diferencia de alcances y objetivos políticos de tan variados acontecimientos nacionales. Incurren en una visión dicotómica y llana de la historia.

El movimiento utiliza a internet y, en específico, a las redes sociales como instrumento de difusión. Observo una tendencia a la confianza ciega en lo que digan tales medios. Se cree que, por ser herramientas al alcance de cualquiera, no hay manipulación informativa cuando es justo al contrario: Efectivamente porque puede usarlos cualquiera, la manipulación de tinte ideológico es vasta. Las imágenes y textos que tan febrilmente se comparten por las redes sociales son muchas exageradas, cuando no falsas. A pesar de que el PRI es un auténtico peligro para la democracia y de que su candidato —ahora presidente electo— es ignorante, a veces resulta igual de ignorante y peligroso compartir contenido incendiario y sin ningún tipo de sustento. La crítica y el escepticismo no son tales cuando se aplican de manera parcial, unilateral.

Es también inevitable la comparación con el movimiento estudiantil de 1968. A pesar de que es cierto que hay un paralelismo, una relación de vasos comunicantes entre ambos estertores, no son menos fundamentales sus diferencias. En primer lugar, el movimiento del siglo pasado se encontró con un estado paternal —que no paternalista— y mucho más autoritario que el actual. Una buena prueba de ello (porque casi escucho ya las voces de desacuerdo) es que el 132 no ha tenido que lidiar ni con la Policía Federal ni con el ejército. Es cierto que ha sido intimidado con violencia pero eso ha ocurrido siempre a nivel local y con agresiones provenientes del sector más ignorante de la política nacional: los presidentes y las policías municipales.  Las manifestaciones que se han realizado en la ciudad de México y las acciones de protesta (algunas incluso fuera del espacio público) han sido siempre respetadas. Acaso podríamos atribuirle tal hecho al gobierno de izquierda que tan bien se ha desempeñado en nuestra capital (recordemos que en 1968 no había un Jefe de Gobierno capitalino).

Si en 1968 el gobierno de Díaz Ordaz pecó de sordera, no podemos recriminarle lo mismo al actual sistema político. A los jóvenes muertos en Tlatelolco no se les escuchó con la misma celeridad que a los integrantes del 132. Si bien es cierto que el duopolio televisivo presentó siempre al movimiento de manera parcial e incluso mentirosa, sus integrantes pudieron organizar un debate presidencial lejos del rígido esquema de los debates anteriores. Nunca se había dado un paso más franco y más grato hacia la participación ciudadana en época electoral. Lo sorprendente no es su iniciativa sino el hecho de que tres de los cuatro candidatos hayan aceptado participar en un encuentro que, lejos de complacerlos, los retó a salir de sus fórmulas proselitistas y entrar en un verdadero ejercicio democrático. En ese sentido, el 132 ha sido mucho más inteligente que el movimiento de 1968: no niega ni reta al Estado sino que busca su democratización, su apertura.

Después de 2006 el país está en una constante crísis política. Las dudas que abrió la elección presidencial de hace seis años han alejado a la población de su sistema de gobierno e incluso de la participación ciudadana. Después de la escalada de violencia iniciada por el presidente Calderón, es casi unánime el miedo y la incertidumbre con respecto al panorama nacional, (Acaso sólo el miedo es tan ubicuo como la desconfianza en nuestros políticos), tal perspectiva deparaba elecciones mediocres y, sin embargo, el 132 les inyectó un aire nuevo, un aire de crítica y de reivindicación de la protesta social estudiantil, que había quedado estigmatizada después de las respuestas del gobierno priísta en 1968 y 1971.

Es cierto que ha habido intentos de desarticular y desprestigiar al movimiento, después de todo su postura no es complaciente. Es cierto también que se ha utilizado la violencia contra sus integrantes. La denuncio y la repruebo. Sería incongruente criticar al 132 y dejar intacto al sistema contra el que protestan. Efectivamente el futuro se antoja, con un presidente y un sistema corruptos e ignorantes, tenebroso. La perspectiva de México bajo el gobierno del PRI, como a todos, me aterra.

Hasta aquí he insistido en algunos términos: pluralidad, apertura, democratización. No es una casualidad. Si los menciono con tanta frecuencia es porque estoy convencido de que sólo tales procesos nos conducirán por un verdadero camino de progreso y de evolución de conciencias. Hace mucho que el pueblo mexicano está aletargado gracias a la basura que le ofrecen los medios masivos, pero también a la poca crítica y a la poca vocación democrática de la izquierda. Si la democracia es algo, es crítica y es pluralismo; es un error pensar que la democracia provendrá del Estado y su corrupta putrefacción.  El camino de la democracia es lento e implica el perpetuo ejercicio del debate y la búsqueda de consenso. El 132 ha dado un paso certero hacia la democratización y corresponderá a la juventud empezar a ejercer un juicio permamente con su entorno, no para consumar un proyecto "de izquierda", sino para algo un poco más ambicioso: consumar, con verdadero pluralismo y tolerancia, una democracia en México.

lunes, 27 de agosto de 2012

Desde la otra orilla.


I 

He de escarbar profundo entre la arena
bañada tantas veces por el agua que va y viene,
he de escarbar hasta encontrar vestigios
estrellados contra la noche de las rocas.
¿Estoy en el mar, o en medio del desierto?
¿Hay acaso alguna diferencia?

Lentamente, el Gran Todo, la palabra
ha de llevarme a encontrar, empolvados,
los restos de una infancia transcurrida
entre galerías de espinas; la nopalera inmensa,
explorada como tantas veces exploré después
otro  terreno indómito y defensivo:
el tímido cuerpo femenino.

Trepado en un caos de piedras prehistóricas
con la rama de un trueno por certero arpón
yo jugaba a que cazaba ballenas.
Siguen las piedras, sigue aquel trueno.
¿Sigo yo también? ¿Nos conocemos acaso
aquel niño y este hombre? ¿Me reconoce?
Lodos de aquellos polvos, ecos de aquellas lecturas
mis poemas prolongan mis juegos de la infancia.

Luego estaba el cementerio de circuitos
cubiertos por el musgo y las gotas de lluvia:
televisores y equipos de sonido
abandonados bajo un capulín apartado.
En expediciones furtivas, los diseccionaba
y construía con sus piezas novedosos juguetes.
Clavijas convertidas en garras de un tigre,
por mi solitaria imaginación febril.
Primeros ejercicios de mutación
de formas y sentidos. Primeras intuiciones:
una voz secreta me observa y me guiaba
desde entonces.

Sugerido apenas por el viento del norte,
atravesando kilómetros hasta mi ventana
se escuchaba el silbato de un tren de carga.
Hace quince lustros un maquinista pobre
y una jovencita rural se abrazaron en la estación
de vidrios rotos y taquillas clausuradas..
Mis bisabuelos se encontraron junto a las vías
que ahora piso tan a la ligera.
Suena, aumentado por sus fantasmas
el tren entre la nopalera.

Unánimes, entre la yerba y la tierra
correteaban las hormigas rojas.
Su hormiguero junto al cruce de veredas
demarcaba el fin de mis dominios.
Allí era la frontera. Junto al maguey milenario
junto a la milpa y la pera.
Junto a los montones de cal y arena.
Allí era la frontera.

En la calle cada dia de San Martin
desfilaban las antorchas y los cohetones:
chiflidos de júbilo que truenan en el cielo.
Me impresionaba ver el fuego de sus astas
en la noche, ya sin astros.
Mas, al mismo tiempo, me tranquilizaba
la visión de algún rostro conocido.
Como si compartiéramos un secreto
como si estuviésemos en casa.
Nunca entendí a dónde iban.
Ni quiénes eran los que ya no regresaban.
Nunca la muerte nubló mis reflexiones,
nunca pensé en el cese de los seres.
No había muerte en mi mundo infantil:
todo era perfecto y eterno y fuerte
hasta que no lo fue.

Consumando el matriarcado silencioso
de mi casa tan machista
mi Madre fue de pronto la única.
No habia Padre a quién consultar.
Crecí como escribo esto:
solo, a oscuras, furtivamente
a la mitad de la noche.
Sin que yo mismo me diera cuenta
me hice de una conversación interior
con un interlocutor desconocido.
Ahora te identifico, Palabra.
Desde entonces guiabas mi demencia
la encauzabas hacia el surtidor
a distancia que es este poema.
¿Me has poseído siempre, Palabra?

II
Escuela amplia de pastizales inundados
mi secundaria fueron años turbulentos.
Ya antes había descubierto mi cuerpo
pero allí, apresurado en los recesos
descubrí el otro cuerpo.
El cuerpo femenino, en cuerpo de una niña
de piernas lánguidas y labios divinos.
En los angostos claros entre los árboles
del jardín más apartado, nuestras lenguas
reconocieron otras bocas. Primeros besos.
Primeras vislumbres del abismo.

Por el camino de regreso a casa
temblando bajo la ola de calor seco
la gente iba y venía en los tianguis
para mí todo era otra vez nuevo.
Más de una vez dí rodeos inútiles
por los puestos de lonas rojas.
Entre chácharas y mesas de fruta
creía saberlo todo. Y todo lo sabia.
Con el paladar adormecido
por el frío del ácido sorbete color verde
exploraba los mercados como antes
exploré  las nopaleras.
Explore entre la gente
y entre los otros me encontré.

Ilusionado por los secretos de los números
negando que somos uno mismo, Palabra
busqué mi futuro entre las fórmulas
del código binario. Los poemas hibernaban,
sin pensar en las palabras, maduraban.
Sin pensar siquiera en mi voz, yo cantaba.
Aún no nos presentaban, Poesia.

El único que guardaba silencio era Dios.
¿Dónde estaba, por qué jugaba a esconderse?
Esperaba al viejo patriarca de barba blanca
y al viejo patriarca celestial negué.
Me decidí por no creer, por no buscar al Gran Todo.
De un golpe cerré los ojos al entendimiento.
Lentamente los voy abriendo apenas.

III

De pronto sobrevino un perpetuo escozor,
una urgencia. Un cúmulo de palabras atoradas
y que sobre el papel me mostraron un ritmo,
una tierna silenciosa personal música secreta.
Comprendí el fuego que había nacido.
Comprendí este fuego que he sido siempre.
No existo sin ti, Palabra. Me nombras.
En tres silabas luminosas mi nombre mismo es tuyo.
Palabra traicionera y mentirosa.  Caí ya en la cuenta:
no eres más que una falsificadora del mundo.
Perpetua cárcel de los hombres. Me mientes y te miento
Palabra, única verdadera cómplice.
Tú y yo sabemos el secreto.

Vendrán otros años y vendrán otros poemas.
Pero hoy, hacia agosto de dos mil doce
queda grabado en la piedra este ejercicio.
En una noche limpia de estrellas, a unas horas
de que el cielo se incendie y amanezca,
estuve. Planté estos signos sobre el espacio vacio.
Me busqué en el lenguaje divino del poema.
Y en la alquimia del lenguaje, me encontré.
Sin este poema, soy apenas bosquejable.
Sin la poesia, no soy más que humo.
Pero esta noche, mamando la luz de una farola
(estrella artificial de alcances amarillos)
existo.

Coda:

Después de ver hacia atrás, queda solo el horizonte.
¿Qué viene, qué hay adelante?
Otras palabras, otros momentos, otras personas, lo dirán.
Y mientras, Palabra, vámonos de la mano.
Que parece que hemos de ser cómplices,
hasta mi propio anochecer.

sábado, 25 de agosto de 2012

Anochecer (Concierto en cuatro movimientos)


I

A tientas me acerco a las palabras cerradas como el bulbo de la flor. De libarlas, podré incendiar nuestro lenguaje, reproducir el estado edénico y divino en que se encontraba mi ser todo, temblando ante el abismo de tu ser. Abiertas tus piernas,el centro de tu cuerpo asomaba alumbrado apenas por la luz lánguida y vacilante del sol que se extinguia en el horizonte. Reverbera todavía aquella escena entre mis pensamientos; me persigue, me acorrala y me apuñala a las horas de la noche más insospechadas y aleatorias. ¿Es que el recuerdo de tu cuerpo, la sensación de entrar en ti, han de perseguirme por siempre?

II

Advertí en la composición de la  tarde tres elementos fundamentales: Luz, Murmullos, Viento. La primera se filtraba, fluía por los huecos entre el follaje del fresno que, con su sombra restauradora, me cobijaba. Los segundos, distantes, sugeridos apenas en el entorno, otorgaban una suerte de ritmo a la escena. El tercero no era muy fuerte tampoco; acaso debiera solamente apuntar que era fresco, que hacía bailar las páginas de un periódico que minutos atrás había concentrado toda mi atención.  La conjunción de estos tres elementos construía una instantánea poética, líquida, que no logro verbalizar.

III

¡Deja de comadrejear, Palabra! Te escabulles, te me vas entre las yemas de los dedos cuando ya me había convencido de tenerte sujeta. Recuerdo bien aquella noche en que te atrapé: las luces eléctricas iluminaban de colores el cielo. La estación de trenes, a pesar de su bullicio, otorgábame un toque inédito contigo. Te desdoblaba, Palabra, te recortaba y te organizaba. Y tú, dócil colaboradora, te dejabas tocar. ¡Retírame esta distancia y vuelve, Palabra! Deja que contigo nombre mundos y construya realidades, para que me nombres a mí de paso.

IV

Ahora mismo ya no pertenezco. Mi estructura de identificación con el mundo, mi modelo jírafocentrista ha naufragado. Debo ahora aprender a pertenecer al mundo: a saberme hermano de cada árbol, del musgo que respira sosegado, de cada átomo electrizado con vida. Debo aprender a mirar todo lo vivo directo al espíritu. Puesto que la poesía es un lente que nos cambia la visión del mundo, debo valerme de ella para aspirar a  disolverme en el Gran Todo. Estar en este mundo sin aprender a sentirse uno con él (con todo él) es ser siempre nómada, siempre errante, siempre huérfano. Me declaro tuyo, Mundo. Me declaro tuyo, Vida. Hagan conmigo lo que tenga que hacerse. Hermano, no de todos los hombres sino del Hombre: todos uno. Todos el mismo gran templo que es la vida misma.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Aparición

A estas horas de la tarde
la luz filtrada anuncia un estertor,
(el pasto danza, cada hoja es un ritmo,
cada ritmo un secreto que el viento mece).
De pronto, dos figuras
semejantes y opuestas:
Dos mujeres, cada una con sus ritos
a pesar de ser gemelas.
(El pasto, silencioso, temblaba).

lunes, 13 de agosto de 2012

Allá Afuera


La noche inmensa:
Nada, ni luciérnagas
ni Dios ni nada.
Mas luego, el resplandor:
La luna llena en el arbol.

lunes, 30 de julio de 2012

El Collage


El collage es el museo de sanguijuelas dolorosamente alojadas y extraidas de la conciencia enterrada que desangraban a Jesús Cristo desde hace dos mil años.
El collage es la proyección del nuboso lente con que vemos al resto del mundo y vemos al collage y ves este poema.
El collage es la masacre secreta. Las cuchilladas en el retrato de boda de nuestros padres, postrados ante la ley del Señor.
El collage es el vómito de una borrachera que no ha parado en dos milenios de intoxicarnos antes incluso de ser alumbrados.
El collage es hartazgo y el collage es rabia y el collage es mutilación y el collage es escandaloso porque el collage... no es más que la sangre que te queda en las manos.
El collage es el lienzo donde han caído las reverberaciones hechas tinta de los mártires y los anacoretas en las cavernas en el desierto.
El collage es el último atisbo de cordura que dejaste escondido en la puerta de un manicomio en Mixcoac hacia mediados del pasado siglo.
El collage son los pasos marcados en el lodo del danzante que se cubre de la lluvia con una piel de venado, mientras muere en un ritual.
El collage son las cenizas del incendio apresurado de Auschwitz diluidas en el polvo del Estadio Olímpico cincuenta años después.
El collage es el  Viva La Résistance! susurrado a las espaldas del oficial alemán por un par de clochards en la noche más cruda del invierno parisino.
El collage es la tierra húmeda donde pisaron las huestes de Cortés y es la tinta con la que fueron escritas las Cartas de Relación.
El collage es el album de fotos de tu propio entierro, que encuentras por casualidad entre los libros de la Calle de Donceles.
El collage es el licuado de las conciencias de una ciudad entera, servido y adornado por el mejor de los gastrónomos del mundo.
El collage es la sangre derramada en Coyoacán el día de la muerte del comunismo a manos de un fatal picahielos.
El collage es la suma de las aflicciones del hombre, recortada y armada por las manos de un hombre que es, de pronto, El Hombre.

Pablo Picasso. Guitarra. 1913.

miércoles, 18 de julio de 2012

Omecíhuatl



Sobre la montaña de cadáveres
Todos iguales y con el mismo rostro
(Su mismo rostro)
Sobrevive, andrajoso, el poeta.
Ningún triunfador: sólo es testigo.
Sólo tiene los ojos llenos de muerte.

Derrotado, no le queda más consuelo que cantar.

Perdido el trazo estelar que lo guiaba.
Perdido el rumbo que indicaban los astros.
Perdido el Dios que le daba las fuerzas.
Perdido el terreno hecho mujer donde dormía.
Perdido el atanor donde las palabras reposaban.
Perdido el rumor del mar que lo tranquilizaba.
Perdido el rostro y perdida la máscara.
Perdido el paisaje que le brindaba el Ave María.
Perdido el nombre que lo denominaba y lo hacía.
Perdido el crepúsculo que lo acurrucaba.
Perdido el día que le daba energía.
Perdido el calor en los huesos y entrañas.
Perdido el frío en la cabeza que lo enorgullecía.
Perdido el fuego alquímico que le incendiaba.
Perdido el lenguaje que lo hacía poeta.
Perdido el molino de arrepentimiento, tormento...
Perdido el hielo que le conservaba los versos.
Perdido el ahorro de diamantes en la lengua.
Perdido el himno que le había escrito a la patria.
Perdido el pergamino con los conjuros de Flamel.
Perdido el secreto que guardaban las luciérnagas.
Perdido el polvo que le hacía hoyos en las manos.
Perdido el espectro del pirata sanguinario.
Perdido el horno donde se fundían las memorias.
Perdido el estadio de la embriaguez festiva.
Perdido el hogar donde guardaba las obsesiones.
Perdido el banco de peces de Jenny Lind.
Perdido el cuello del cisne torcido.
Perdido el tiempo al que gasta y que lo ha gastado.
Perdido el sauce de cristal, el chopo de agua.
Perdido el alto surtidor que el viento arquea.
Perdido el vaho que exhalaba la esfinge.
Perdido el lago de apariciones fantasmales.
Perdido el consuelo del llanto incluso.

Perdido, perdido.
                 per
                    di
                      do.

Luces, sombras, transparencias.
Ejecuciones del viento a través de los cerros.
Carencia, conciencia, experiencia.
            ¿Esperanza?

Aquí aterrizamos, Principita.
Aquí nos toca comenzar, aquí
hay que nombrar un nuevo lenguaje.
Palabras que muevan al mundo.
Palabras que construyan mundos.
Mundos que construyan geometrías.
Geometrías que construyan palabras.
Punto y línea sobre el plano.
Presencia número tres.
Presencia.
Hace mucho pensé que existías.
Hace mucho me iluminabas.

No abril; es julio el más cruel de los meses.
Nos convierte en una orquesta naufragante.
Nos escarcha las yemas de los dedos.
Nos quema con su lluvia de tormentos.
Nos coloca justo en el centro del mundo.
Y nos muestra la verdad única y terrible:
Moriremos, y el orbe seguirá su curso.
¿Es que no lo entiendes, Musa?
La ceniza es el único destino.
El polvo lo único ineludible,
Calcinarnos, nuestro único homenaje.
En la pira arderemos, y no hará falta más.

No vueles muy alto, me han dicho mis alas.
                                                   (Ícaro me sonríe).
Mas diluirse en sol es tan sagrado y tan eterno.

Escribir no es dirigir un sueño,
Ahí se equivocó el porteño.
Escribir es hacer rituales, incinerar huesos.
Cantar oraciones paganas.
Adorar a la palabra, sacrificarla, sacarle el corazón.
Sorberle sangre y tuétanos.
Escribir es ser orfebre de la palabra,
Alquimista de la significación. Celoso vigilante.
La palabra no vuela ni se hunde: construye.
Si se deja suelta, hace estragos,
si se domestica, no nos toca.
¿Quién domina a quién?

Las mil aristas de Dios, sus fertilidades.
Sus quinientos treinta y nueve nombres.
Sus muertes y sus reencarnaciones.
Dios, ¿Sigues aquí de algún modo?
¿Aún sirve hablarte en segunda persona?
Oh, Dios de la lluvia, del tiempo, del fuego.
Tú debiste haber bajado ya, debiste
haber iluminado con tu aliento este mundo.
Tal vez nos creaste y luego te echaste a dormir.
Y nosotros, diminutos, te buscamos.
Te cantamos, te construimos templos y sacrificamos
en tu nombre, Dios.  ¿Pero lo has visto siquiera?
¿Nos recuerdas, siquiera?

En trescientos sesenta y cinco ciclos infinitos
jugamos al tiempo, a los años, a que podemos
reconstruir los ídolos pasados.
El futuro es una ilusión humana.
El pasado es melancolía por los muertos.
Sólo es el presente y su crueldad.
Sólo el presente y la vorágine de su boca abierta
que nos consume, nos absorbe y nos desecha.
Morirás, Poeta.
Y algún día, estos versos serán olvidados, y sólo ella
los murmurará entre dientes, al despertar.

sábado, 14 de julio de 2012

Armia Krajowa

A Zbigniew Stypulkowski..

Soldados, media vuelta.
La guerra ha terminado.
Marcharemos ahora
con las manos en alto,
los tobillos de muerto,
los dientes de escorbuto
empedrados, repletos.

Tras casi un mes de penas
con el volksdeutsche lejos
hay que dejar Varsovia.
"Este es buen momento
para que bajes, Mesías".
Con la victoria cerca
Nos vamos de Polonia
gracias a los aliados
de nuestros aliados.

Seguimos poloneses,
poloneses moriremos.
En el koljós se oirá
triste, nuestro viejo himno.
La mazurca de Dabrowski
bajo el yugo de la hoz.
¿Y después de la Lubianka
qué nuevo sufrimiento
dónde la nueva tortura?
Tal vez esa es la razón
para nunca quitarnos
nuestros sombreros.

sábado, 7 de julio de 2012

miércoles, 4 de julio de 2012

La Bestia


Staríkiti, ¡Oh, yassafé!
Kómmini kómmini traz traz
Fregote, fregote, alajamaná.
¡Laikinprash, trubohé!

Denguete, denguete à la Yahvé.
Sai, fai, rai. ¡Jaque mate!
Trolo el trole del kaiser
¿frosbía de sorralmaráz?

Víquere de flutofixión
jímbame los jimbuleros.
Grofixa de oafijil.

Mángale un kómmini
lairaga de frosní
Kilimshaberá.

martes, 26 de junio de 2012

Agua ya pútrida,
oscura y repelente.
líquido inerte.

Agua inhóspita y muerta,
nagara, renacuajos.

miércoles, 20 de junio de 2012

jueves, 7 de junio de 2012

Apuntes de un Jardín de Luz

Hay luz. No la tocamos ni la vemos.
En sus vacías claridades
reposa lo que vemos y tocamos.
Octavio Paz

Ya seca, se abre
la flor como una estrella
¿Qué me susurra?
                           (La luz la ha devorado
                            y a mí junto con ella)

Paralelismos:
Matsuo Basho y su bonsai
nos observaban
                         (Somos este fresno y yo
                          reflejos de sus tankas)

Aún amarga
la ciruela violeta
todavía virgen.
                     (La luz no ha penetrado.
                      Guarda aún la sorpresa)

En el alcatraz
la luz es un pigmento
líquido y puro
                     (Próximo, el tulipán
                     le recuerda: Hay pasión.)

Sólo existe luz.
Sólo hay luz en los hombres.
Todo el mundo es luz
                                   (Si nos combinásemos
                                   seríamos colores).

domingo, 3 de junio de 2012

Ave María Auxiliadora

{Ave María Auxiliadora es el nombre popular con el que se conoce al cerrro de Xolotl, en el actual municipio de Coacalco, Estado de México}



Abajo es el smog,
es la tanta gente-sombra,
es el caos y es el ruido
{Es que hay tantos hombres, cariño,
que se nos olvida lo que somos}.

Ah, pero arriba.
Arriba es el silencio del hombre,
es el diálogo del viento y los árboles,
es el huizache milenario y sus ecos de Nezahualcóyotl.
{Los cenzontles y sus cuatrocientas voces
agradecen tu canto, Tlatoani.}

Arriba es la comunión.
Es la piedra blanca que forma un nombre.
Arriba la serpiente de cascabel y el hombre
el hombre y su soledad, el hombre y sí mismo
el hombre dentro de sí y fuera del mundo.
Arriba, es el sendero que lleva a ningún lado
y por lo tanto a donde quieras llegar.

Arriba es tu recuerdo y abajo es el calor.
Pero arriba llovía, y la frescura
me dejaba pensar en tu nombre, en nosotros.
Y entonces un trueno que perduró por más de un instante
me otorgó fuerza, y volví a pensarte.
Y sonreí.

martes, 22 de mayo de 2012

Me siento a observar (Traducción de un poema de Walt Whitman)

"La poesía -decía Octavio Paz, si no recuerdo mal, en su prólogo para Generaciones y Semblanzas- Es una pasión que se confunde con mi vida misma." No puedo menos que identificarme con esa aseveración: yo ya no sé dónde comienza mi obsesión con las palabras y dónde el individuo independiente a sus significados; mi lenguaje me otorga significado a la vez que me encierra en mi mismo.

Es natural, entonces, que mi vida sea marcada por algunos poemas. Más anecdótica que literaria o profesional es esta traducción de un poema de Walt Whitman; más un homenaje personal, un diálogo con las mismas ideas  que una tentativa digna de transfiguración al español. El poema del estadounidense se explica por sí solo y tal vez la figura del traductor se diluye ante lo majestuoso de la versión original.

Lo mismo aplica para las demás traducciones que publique en este blog. El texto en inglés se puede leer completo en este enlace.

Me siento a observar
Me siento: contemplo todas las penas del mundo, toda la opresión y el dolor.
Oigo los sollozos convulsos y secretos de los muchachos que se angustian por sí mismos
(Se arrepienten de los hechos cometidos)
Veo, en el lado crudo de la vida, a la madre maltratada por sus hijos
Expirando, rechazada, pálida, desesperada.
Veo a la mujer abusada por el marido, veo al traicionero seductor de las jóvenes.
Atestiguo el encono de los celos, y el amor no correspondido que debe esconderse:
Veo todo eso en este mundo.

Veo los estragos de la guerra, la pestilencia, la tiranía, veo mártires y prisioneros.
Observo la hambruna en el mar, Observo a los marineros tirar a la suerte la decisión
de quién muere para que los demás subsistan.
Observo las humillaciones y la degradación proferidas por personas arrogantes
sobre el trabajador, el pobre, el negro y los demás.

Todo esto - Toda la crueldad y la agonía sin fin es lo que me siento a observar.

(Observo
       escucho
             y callo)

domingo, 29 de abril de 2012

Definiciones, Primera Tanda


Jarrón:  Recipiente barítono, contienes aire y cristal.



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Mecedora

En su balancear
veo cómo transcurre
el ser humano

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Separador de Libros: Ortopedia para la memoria coja

viernes, 13 de abril de 2012

Rostro y Superficie

Con un agradecimiento especial al poeta Michell Ceron.

Rodéame, Mujer, con tu espuma.
Todo yo estoy impregnado de tu oleaje.
Todo está ya tocado por tus aguas
Todo vive húmedo de tu lengua
dentro de mí

Cuando noche, eres la flama,
cuando causa, eres estandarte
cuando hambre, piedra de tu sangre
sacrificio de tu carne en llamas.

Superficie, máscara es tu rostro:

Yo me cobijo en tu luz, es naranja:
oquedad misteriosa de tu cuerpo,
umbral de tu altar de flores de agua,
rosa herida que mana divinidad.

Forjados nuestros cuerpos con la cera
ardiente del rumor del infinito:
caricias que nuestras manos no olvidan
encuentros que marcan a nuestros labios


/ruidoblancoquenoscortaleaire.

Sólo somos espíritus de agua:
unión de nuestros núcleos de obsidiana-
reunión de nuestros centros que son noche.
frente de batalla de nuestras muertes,
arbol de luz verde de tu lenguaje
costa de agua pura de tus mares
energía de comunión de aire.

Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas.


jueves, 15 de marzo de 2012

Máscaras y Ficciones




I

Este mundo me ha enseñado la prisa
a caminar por mi derecha siempre
a no detenerme para no estorbar

A veces, sin embargo, levanto la vista
y puedo ver las aves bañándose en el sol
los resplandores verdes en el cielo negro
(los resplandores verdes en el muro azul)
las auroras sintéticas del hombre:
imitador puntual del mundo.

(Las notas, con su aire triunfal
inauguran el silencio
del que escribe estas palabras)

II

No es sólo tu sexo
(cáliz de musgo de la vida
granada abierta en flor
fuente del néctar de mis labios)
lo que me incinera, musa mía.
Es también tu valentía
tu habilidad de extraerme de las ruinas,
de sacudirme el polvo de los ojos
y devolverme a la luz del día

(Como un intruso, el ruido se filtra
en el flujo acuático de la poesía)


III

No quiero, me sacudo, me resisto a
las sombras del recuerdo de la mente.
(Antes el sur era la utopía,
cúmulo de sabiduría en la piedra,
tallada por las manos del artista.
Hoy es sólo el museo de la mentira.)
No lo logro, de nuevo he regresado:
Estoy sumido en la noche del parque
entre néctares de vida y de mango
y la noche creada por tu boca.
La desaparición de tu sonrisa
en virtud de la verdad que se abre paso
y aplasta el ideal de tu idea
(Vivía sumido en la teoría de tu idea
en la caverna, la sombra perfecta
emitida por la mujer falible.
Platón desvirtuado, pero entendido)
Mas este dolor no tiene destino
se pierde en el agua fría de tu voz,
en el agua tibia de tu sonrisa
en el agua hirviendo que me da tu amor.
                                                         

IV

Debajo de la máscara
no sólo se oculta el hombre
se disfraza también
de lo que quiere ser.

V

Embistiendo la pared con furia
y mugiendo con rabia y con dolor
el poeta ataca las palabras,
el minotauro embiste su cárcel:
(Al otro lado estás tú.)

martes, 13 de marzo de 2012

Pingüino


Agazapado,
escondido en la hierba
¡Entonces salta!
El gato repentino
la lagartija muerta.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Instantánea

Toda luna, todo año
Todo día, todo viento
Camina y pasa también
También toda sangre llega
Al lugar de su quietud
{Chilam Balam}


Qué profunda es la tristeza del hombre
Que dolorosa suave imperecedera
                                         tristeza

Y a veces, cuando te miro, pienso también
en lo profundo de la soledad del hombre
(En los temblores de la soledad del hombre)
En lo grandes que son nuestras dudas
y en lo inexistente de nuestras certezas

Pienso en las cosas que van y vienen
(siempre            se                    van)
y también en las cosas que regresan

Pienso también que no existe el hombre
ni existes tú, ni existe el poeta
ni existe la vida ni existen las cosas
(no existe ni la vida de las cosas)

Y entonces es sólo mi tristeza
Y es sólo mi soledad
Y son solamente mis dudas
Y es solo la nada que regresa

Soy sólo yo
                 y los conflictos de mi cabeza.

lunes, 23 de enero de 2012

El Sol Arquitectónico

{Click en la imagen para ampliar  y leer}
Breve explicación sobre la estructura:
No disponía de mucho espacio debido a mi resolución de pantalla. Intenté, de cualquier manera, delinear la esctructura a través del título:

Los dos diálgos centrales son una especie de declaración independiente; núcleo del sol, alma del poema. No hay sinónimos, pues el significante de una palabra está ligada a nuestra experiencia personal. En el fondo, el poema sugiere la idea del idioma como diálogo de sordos. {Hablo del poema y no de mí. Poemas; instantes vivos}

Los diálogos/Rayos solares son un poema de amor independiente. Funcionado a la vez como ejemplo de la propuesta nuclear.