I
A la orilla
nocturna de tu cuerpo
nacen diez lunas.
II
La cicatriz te recuerda a la herida
que a la vez te recuerda tu dolor.
De nuevo estás llorando.
III
Caminamos bajo el sol
y nuestras sombras navegan en silencio.
IV
Mi cuerpo está tendido
(escucho mi propia voz
tendida conmigo).
V
Contiene placer la roca
y se abre.
En ella entramos
como entramos en nosotros
todas las noches.
VI
Al hablarle a mi ventana
le cuento que el todo
encierra al todo.
VII
Ya tengo la llave
así que destrabo la puerta
y entro.
Aunque está oscuro, entro.
(Porque está más oscuro, entro).
Poema original en este enlace.
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